La Cabeza de serpiente perteneciente al Conjunto Tezcatlipoca fue elaborada en roca de basalto con 1.25 m de largo por 75 cm de ancho y 66 cm de altura. Es posible que la escultura haya sido exhibida en alguna de las casas que existieron en este lugar durante la época novohispana.
El hallazgo de esta escultura se debe a los trabajos de salvamento arqueológico que, en el mes de octubre de 1989, llevó a cabo el arqueólogo Guillermo Pérez Castro, investigador de la entonces Subdirección de Salvamento Arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
La obra de restauración y conservación del edificio histórico, que en aquellos años llevó a cabo la UAM, dio la oportunidad para que se llevaran a cabo excavaciones arqueológicas que permitieron realizar el hallazgo.
Además de la escultura que representa una cabeza de serpiente, de sillares de piedras volcánicas labradas que originalmente debieron formar parte de una banqueta, así como otros fragmentos de un friso con diseños antropomorfos y zoomorfos estilizados del periodo virreinal.
Fuente: Raúl Barrera Rodríguez, director del Programa de Arqueología Urbana